Diferentes tipos de bacterias

Las bacterias son organismos microscópicos unicelulares, de tipo procariota, los más abundantes del planeta y que pueden vivir en todo tipo de ambientes, desde el fondo del océano, manantiales de agua ácida, en residuos radiactivos, en el interior de nuestros intestinos e incluso en el espacio exterior. Por ello no es raro que cuando buscan vida en otros planetas busquen precisamente la presencia de bacterias.

Una persona adulta, sana y normal, de unos 80 kilogramos de peso, puede llegar a tener entre 1 y 1,3 kilogramos de bacterias en su interior. Cuando interactúan con el ser humano lo pueden hacer de manera positiva ayudando a nuestros procesos de digestión, o de manera negativa, como por ejemplo la tuberculosis o la neumonía. Pero no hay que preocuparse, de las 2000 especies de bacterias que se alojan en nuestro cuerpo, apenas 100 pueden llegar a ser perjudiciales.

Diferentes tipos de bacterias

Tienen una estructura interna sencilla con apenas orgánulos, sin núcleo, y su ADN bacteriano repartido flotando por el interior. Están protegidas por una pared celular externa y una membrana interna, y en algunos casos, desarrollan extremidades o flagelos.

A continuación, vamos a ver cómo clasificar los diferentes tipos de bacterias. Lo podemos hacer en función de sus características principales, según su forma y la naturaleza de su pared celular, según su alimentación, la temperatura del medio, y también en función de su composición genética.

1 – Tipos de bacterias según la pared celular:

Las bacterias son microorganismos tan pequeños que para su estudio y clasificación es necesario el uso de microscopios. Para facilitar la localización y su clasificación, se utilizan diversos tintes. Esta práctica tiene su origen en la famosa tinción de Hans Christian Gram, de 1884, que, en función del tipo de pared celular, logra teñir las bacterias de color violeta, cuando únicamente solo tienen una pared celular, y de color rojizo cuando tienen dos.

Bacterias gram positivas y negativas

Gram clasificó las bacterias en dos grandes grupos y que siguen vigentes hoy en día:

  • Gram positivas: Aquellas que se tiñen de color violeta debido a que únicamente tienen una pared celular simple rica en peptidoglicano. Por ejemplo, el Streptococcus pneumoniae, que causa la neumonía.
  • Gram negativas: Aquellas que al tener dos capas se protegen mediante lípidos y no son capaces de teñirse de violeta, adquiriendo una tonalidad rojiza. Por ejemplo la bacteria Escherichia coli, (E.coli) o la Vibrio Cholerae, que causa el cólera.

2 – Según la forma:

De acuerdo con la microbiología, existen cinco tipos principales de bacterias según su morfología. Las variaciones de forma que puedan adoptar les permite sobrevivir en diferentes medios y adaptarse a entornos en las que otros tipos de bacterias no podrían sobrevivir.

              2.1 – Cocos o Coccus: Tienen forma redondeada o esférica y pueden aparecer tanto en cadenas como en racimos. Se denominan “micrococo” cuando aparecen en solitario, “diplococo” cuando viven de dos en dos, “estreptococo” cuando se enlazan formando cadenas, y “estafilococo” cuando lo hacen en forma de racimo.

Bacterias coco

Crecen y se reproducen de manera abundante tanto en el exterior como en el interior del cuerpo humano. Es habitual encontrarlas en la nariz, en la piel, en la boca o incluso en los genitales. Si este tipo de patógeno creciera en exceso es cuando causaría un problema de salud, facilitando enfermedades como la amigdalitis, o diferentes tipos de intoxicación alimentaria.

Ejemplos:           Staphilococcus aureus y Streptococcus pyrogenes

              2.2 – Espirilos: Tienen forma espiral o de sacacorchos. Pueden resultar bastante perjudiciales para los seres humanos, ya que entre los espirilos podemos encontrar bacterias causantes de la enfermedad de Lyme (Que se transmite por picaduras de garrapatas) u otras como la sífilis.

Bacteria spirilo

              2.3 – Bacilos: Tienen forma de barra o de bastón y según la clasificación de Gram, pueden encontrarse indistintamente positivos y negativos. Los bacilos más populares son la salmonella (causante de las fiebres tifoideas), y la Escherichia coli (causante de diarreas hemorrágicas). Otros bacilos son los principales protagonistas en problemas de gastroenteritis, y algunas infecciones cutáneas y pulmonares.

Bacilos

              2.4 – Rickettsia: Se denominan así a aquellas bacterias capaces de sobrevivir fuera de los organismos vivos. Esta característica se debe a su morfología variable e inestable, que lo mismo pueden presentarse como coco que como bacilo. A veces son considerados como parásitos intracelulares o microorganismos intermedios entre un virus y una bacteria. La mala tinción de Gram los considera como Gram negativos.

Rickettsia

Son causantes de enfermedades infecciosas que se transmiten por picaduras, como el tifus (pulgas y piojos) o a la fiebre de las montañas rocosas (por garrapatas).

              2.5 – Mycoplasma: Se trata de bacterias que carecen de pared celular por lo que no son sensibles a los antibióticos tales como la penicilina o los betactámicos. Pueden ser capaces de adquirir distintas formas, ya sea forma espiral, redondeada o puntiaguda, de modo que se adapten al entorno y puedan prosperar adhiriéndose a células huésped. Muchas de ellas actúan como patógenos dentro del cuerpo humano, generando distintos trastornos respiratorios, como por ejemplo la Mycoplasma psneumoniae (causante de la neumonía atípica), o problemas y enfermedades inflamatorias pélvicas.

mycoplasma

3 – Según su nutrición:

Las bacterias pueden clasificarse en función de su tipo de alimentación, en dos grupos principales. Las bacterias autótrofas, capaces de conseguir su propio alimento mediante la síntesis de sustancias inorgánicas, y las bacterias heterótrofas, que son incapaces de fabricar su propio alimento y dependen por tanto de fuentes externas.

De acuerdo con estos dos grandes grupos de bacterias, en función de la nutrición, podemos a su vez distinguir 6 tipos de bacterias: Autotrófas, autótrofas fotosintéticas, autótrofas quimiosintéticas, heterótrofas, simbióticas y parásitas.

              3.1 – Autótrofas: Son capaces de sintetizar su propio aliento orgánico a partir de sustancias inorgánicas. Utilizan el dióxido de carbono, sulfuro de hidrógeno, amoniaco e hidrógeno para captar las distintas cadenas moleculares.

Autotrofas

              3.2 – Autótrofas fotosintéticas:  Poseen pigmentos fotosintéticos junto a las membranas que les permiten utilizar la energía solar para poder sintetizar su propio alimento. La fotosíntesis bacteriana difiere de la vegetal, ya que no se utiliza el agua (H2O) como fuente de hidrógeno, por lo que no se obtiene oxígeno como subproducto. Por esta razón se suele denominar como fotosíntesis anoxigénica.

              3.3 – Autótrofas quimio sintéticas: Son bacterias que fabrican compuestos orgánicos a partir de materia inorgánica utilizando la energía que se libera en los procesos de oxidación. De esta manera, se distinguen las bacterias nitrificantes que descomponen el amoniaco en nitratos, las bacterias que oxidan el sulfuro de hidrógeno para obtener el azufre, o las bacterias que obtienen hierro a través de la oxidación de los distintos óxidos ferrosos.

              3.4 – Heterótrofas: No son capaces de fabricar su propio alimento orgánico, y por lo tanto dependen de otras fuentes externas. Pueden obtener el alimento de la materia orgánica muerta, descomponiéndola en materia simple asimilable. Estas bacterias tienen un papel muy fundamental en el ecosistema, funcionando como descomponedores y permitiendo así un aprovechamiento natural completo. Cuando dicha descomposición se realiza de manera completa en un medio sin oxígeno, se denomina “fermentación”, y cuando se realiza de manera incompleta y con liberación de gases nocivos, se denomina “Putrefacción”.

El ser humano también aprovecha sus implicaciones para algunos tipos de procesos industriales como la maduración de los quesos, la fabricación de bebidas alcohólicas o la maduración del tabaco.

              3.5 – Simbióticas: Se trata de bacterias que viven en asociación mutuamente beneficiosa con otros organismos. Obtienen los nutrientes esenciales a través de un huésped, y a cambio, le ayuda contribuyendo en diversas actividades biológicas: Por ejemplo, pueden fijar el nitrógeno en las raíces de las plantas, o liberar vitaminas como la vitamina K o la b12, al torrente sanguíneo del ser humano, o ayudar a descomponer la celulosa dentro del tubo digestivo de los rumiantes.

3.6 – Parásitas: Las bacterias parásitas, se aprovechan tanto de las plantas como de los animales para obtener su alimento en forma orgánica sin crear un beneficio a cambio. No solamente es que no sean positiva, sino que en ocasiones actúan de manera perjudicial, liberando toxinas y causando diversas enfermedades.

4 – Según la temperatura del entorno:

Las bacterias son capaces de sobrevivir en entornos muy hostiles, tan diversos como las aguas árticas o las aguas termales, aunque no sorprende que la temperatura ideal para su óptimo crecimiento se encuentra, curiosamente, en los 37 grados centígrados.

De acuerdo con sus características y su facilidad para desarrollarse en uno u otro entorno, podemos clasificar las bacterias en tres clases diferentes: Psicrófilas, mesófilas y termófilas.

Por temperatura

              4.1 – Psicrófilas: Son bacterias amantes del frío, que crecen y se desarrollan en temperaturas comprendidas entre los 15 y los 20 grados centígrados. Aunque es común encontrarlas en aguas heladas a -5ºC, o más calientes, hasta los 30ºC.

              4.2 – Mesófilas: Bacterias de temperatura media, son las más comunes, con un crecimiento óptimo que oscila entre los 30 y los 37ºC. Las heterótrofas prefieren una temperatura entorno a los 30ºC mientras que las parásitas prefieren los 37ºC, aunque son capaces de adaptarse a distintos medios y distintas temperaturas, desde los 5ºC a los 45ºC.

              4.3 – Termófilas: Amantes del calor, son capaces de soportar temperaturas de hasta 80ºC, aunque tienen su crecimiento óptimo entorno a los 50-60ºC. Muchas han sido localizadas en aguas termales, y algunas de ellas suelen soportar los procesos de pasteurización.

5 – Según la presencia de oxígeno:

En función del entorno y de la atmósfera en que se desarrollen, las bacterias son clasificadas en cuatro grupos:

              5.1 – Microaerofilas: Cuando las bacterias pueden desarrollarse en presencia de muy poco oxigeno o de elevadas cantidades de dióxido de carbono.

              5.2 – Anaerobias facultativas: Se desarrollan sin oxígeno, pero tienen la facultad de poder crecer también en su presencia.

              5.3 – Anaerobias estrictas: únicamente son capaces de prosperar en entornos sin oxígeno.

              5.4 – Aerobias estrictas: Son el caso contrario, necesitan la presencia de oxígeno para poder sobrevivir y desarrollarse con prosperidad.

Bacterias anaerobicas sin oxigeno

Bacterias anaerobias

6 – Beneficiosas o perjudiciales para el ser humano:

También es posible clasificar las bacterias en función de su influencia para el ser humano, distinguiendo aquellas que se comportan de manera simbiótica, aportando beneficios para nuestra salud, y aquellas que lo hacen de manera parásita, y que pueden causar enfermedades y afectar gravemente la salud.

              6.1 – Bacterias beneficiosas: Nuestro cuerpo alberga en su interior cientos de miles de bacterias que nos ayudan a mantener a raya diversos patógenos y que aportan beneficios para la salud. Vamos a ver algunos ejemplos de bacterias beneficiosas:

              – Lactobacilus acidophilus: tienen forma de barra o bastón y son Gram positivas. Localizada en diversas partes del cuerpo tales como el intestino, la boca o los genitales femeninos, es responsable de regular el PH para prevenir el crecimiento de otros microorganismos y para aumentar nuestras defensas. Se puede obtener a partir de lácteos fermentados como el yogur, el kéfir, tempeh, miso y otros productor probioticos.

              – Bacillus subtilis: Ayuda a la normalización y movilidad intestinal. Se utilizó por primera vez por el ejército Naci para tratar enfermedades diarreicas. Se encuentra en alimentos como el queso, el yogur, la leche, y la soja fermentada.

              – Bifidobacterium animalis: Se encuentra sobre todo en los intestinos aportando ayuda en los procesos de descomposición. Puede suministrarse en comprimidos para las personas que sufren de estreñimiento o en casos de síndrome de colon irritable.

               – Streptococo termófilo: Por su nombre, ya podemos adivinar que es de la familia de los cocos, en forma de cadenas, y que resiste altas temperaturas. Tiene la capacidad de fortalecer el sistema inmunitario y mejora diversas funciones intestinales. Se obtiene a partir del queso y de otros productos lácteos.

              – Lactobacilus reuteri: Se trata de un agente probiotico que suele estar presente en la leche materna y que forma parte de la flora intestinal. También se encuentra en el yogur y el queso.

Lactobacilus

Lactobacilo

              6.2 – Bacterias dañinas: Son aquellos tipos de bacterias que pueden causar enfermedades o afectar gravemente la salud. Entre algunas de ellas, destacamos las siguientes:

              – Streptococo pyrogenes: Causante de las infecciones de garganta y de dolores leves de la piel pudiendo llegar a causar infecciones que amenazan con la muerte si alcanzan el torrente sanguíneo, son las enfermedades conocidas como “shock tóxico “o septicemia.

               – Escherichia coli: conocida como E-coli, es una bacteria de tipo bacilo que suele causar diarreas, sobre todo a personas que no están acostumbradas. Se la suele llamar la diarrea del viajero. Al igual que la bacteria anterior, también puede alcanzar el torrente sanguíneo y crear un shock tóxico.

              – Vibrio cholerae: Es el agente causante de la cólera y relacionado con miles de muertes cada año en el mundo, sobre todo en países subdesarrollados.

              – Salmonella enteritis: Causa común de intoxicación alimentaria en todo el mundo produciendo diarreas, deshidratación y shock circulatorio. Su infección puede controlarse con antibióticos. Existe otra variedad de salmonella, llamada Typhi, que es la causante de las fiebres tifoideas, de síntomas más graves y de alta mortalidad, que también incluye diarreas, deshidratación y fiebre.

Salmonella

Bacteria de la salmonella

              – Helicobacter pylori: Se asocia con las úlceras gástricas y pépticas, y aunque casi la mitad de la población mundial la tiene, solamente algunas personas sufren sus síntomas, en el resto no se manifiestan.

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  1. Martha 21 abril, 2018

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